Inicio

Atención en Colegio de Quilicura

Colegio

Si han leído mis otras publicaciones, habrán notado que ir a la Municipalidad de Quilicura era algo recurrente, esta vez tuve que ir a un colegio de la comuna, dependiente del área de educación de la municipalidad.

La asignación, como la mayoría de las veces, había llegado con urgencia, había que reemplazar una impresora con falla. La nueva, había que reconfigurarla.

Llegué al colegio a eso del mediodía, algunos cursos estaban saliendo por lo que en medio del mar de alumnos, apoderados y profesores me puse a buscar a alguien que me pudiera ayudar, la recepción no la encontré así que hablé con alguien detrás de un escritorio quién me dio indicaciones de que la máquina se instalaría en la sala de fotocopiado, pero tenía que hablar con la encargada de la sala para poder instalarla.

Preguntas por aquí y por allá, alguien me dijo que abriría la sala, pero la persona encargada llegaba tarde.

Mientras tanto, me dediqué a desmontar la máquina mala y a montar y configurar la nueva.

Aquí empiezan mis problemas.

Pedí los datos de configuración al supervisor de la empresa mandante, IP, correo, etc. no los tenía. Me dijo que llamara a una persona de la municipalidad, al llamarla me dice Ustedes los tienen, no manejamos esa información.

Volví a llamar al supervisor y me dice: Esos datos deben pedirse antes o debieras saber a quién pedirlos, habla con la gente del colegio.

Pensé que se cree este wn que uno es novato, primerizo??? Llevo 15 años en servicio técnico y para casos así siempre hay alguien de soporte que tiene la información y da apoyo. Además, ya les había preguntado a las secretarias que estaban ahí y no tenían idea. Y no había un encargado de informática en el colegio para pedirle información, el único contacto era la persona de la municipalidad que tampoco tenía idea.

Para no discutir ni echarme a perder el día, le dije ya ok, además ni ellos sabían cómo se tenía que instalar.

Mientras sucedía esto, llegó la persona encargada de la sala: una señora bajita, pelo crespo, se le notaba en la cara que era buena tela.

Le hice las preguntas de rigor de como imprimía, de si enviaba a correo, etc.

De todo lo que me dijo rescaté que solo imprimía.

Con esa información me puse a configurar... por USB... USB!!! mientras la señora me dice:

- ¿Quiere pichanga?
- uhhh ya- con cara de gusto y asombro.

De su mochila, sacó una bolsa plástica transparente, con haaarta pichanga, veía los trozos de queso y cecinas mezcladas con ají y se me hizo agua la boca... y ahora que estoy escribiendo esto también, jejeje. La puso sobre el escritorio, me pasó unas servilletas:

- Tome, para que se limpie las manos, saque.

Saqué el primer trozo de cecina y estaba riquísimo, eran casi las 3 de la tarde y no había almorzado.

Salió de la sala, al rato volvió y me dice:

- Voy a ir a comprar una coca, ya vengo.
- Bueno- le respondí.

Mientras, yo estaba en su computador intentando descargar el programa para que la impresora funcionara, pero estaba leeento, tanto el equipo como el internet.

Llegó la usuaria con la bebida, de un cajón sacó dos vasos plásticos y sirvió la bebida.

Les juro que nunca había sentido tanto placer al tomar coca cola con pichanga. Habría sido el hambre, la atención de la señora, no lo sé, pero fue muy muy grato.

Al fin descargó la aplicación, hice pruebas de impresión y todo ok.

La señora me pidió que le enseñara a fotocopiar, resolver algunos problemas, así que, con celular en la mano, grabó lo que le iba enseñando, fotocopia, atasco, carga de tóner, etc.

Firma la orden y con un beso y un abrazo termina el servicio.