Fue el 28 de abril de 2023 que por solicitud de la empresa a la que trabajo, me piden realizar servicio de reparación de impresoras en la ex Cárcel de Buin.
Después de realizar el viaje de casi una hora y media y caminar por unos 20 minutos desde la estación de MetroTren Buin, llego a la dirección, me contacto con el gendarme a cargo y procedo a la revisión de la impresora, en términos técnicos era algo simple, reconfigurar la impresora para que los usuarios pudieran imprimir.
El trabajo me tomó alrededor de una hora. Una vez finalizado voy a la oficina del Sub Oficial Mayor para informarle la actividad realizada y que me firme la Orden de Trabajo, hecho esto nos ponemos a conversar distendidamente, hasta que empieza a comentarme que, en ese lugar, por las noches y a veces en el día se escuchaban lamentos, gente caminando en los pisos superiores o sombras que atravesaban de una habitación a otra.
Recordemos que este recinto fue supuestamente un centro de tortura durante el gobierno militar y posteriormente deshabitada luego del terremoto de 2010.
Me contaba que varios de los gendarmes que les tocaba turno de noche en esa instalación, exigían no volver a hacer ese turno debido a los constantes sobresaltos que pasaban: puertas que se abrían y cerraban solas, puertas que estando cerradas intentaban abrir desde el otro lado, lamentos o quejidos, incluso el mismo más de alguna vez tuvo experiencias de ese estilo.
Llega el momento de retirarme, pero antes le pido el baño para mis necesidades, como casona colonial, las habitaciones y servicios son muy grandes, entro al baño, cierro por dentro con seguro, me estoy lavando las manos y siento que giran la manilla desde fuera, me apresuro a secarme, abro la puerta para salir y no hay nadie, el SubOficial se encuentra a unos 20 metros de la entrada del baño por lo que no habría sido posible que fuera él quién giró la manilla.
Sugestión o caso real, no lo sé, pero queda para el anecdotario.